Las cribas vibratorias (también llamadas zarandas vibratorias o cribas para mineral) clasifican y separan el mineral en fracciones granulométricas precisas mediante vibración de alta frecuencia. La malla intercambiable permite ajustar la apertura de 3 a 50 mm según el proceso, y la configuración de 1, 2 o 3 camas permite obtener múltiples fracciones en un solo paso. Disponibles en tamaños de 2×4 hasta 4×10 pies con capacidades de 7 a 150 T/H. Se integran entre la quebradora primaria y el molino de bolas para cerrar el circuito de trituración y evitar sobremolienda, mejorando significativamente la eficiencia energética de la planta.